Como ya hemos ido viendo, la mayor parte de la obra pictórica de Sofonisba es de retratos. La época cremonesa la eleva a un alto nivel, con un renombre que la sitúa entre los mejores artistas de una época y una corte, siglo XVI-España; en la que el género del retrato alcanza sus más altas cotas con Sánchez Coello y Antonio Moro como ejemplos.

En lo que acontece a esta entrada, Anguissola sabe que ha de respetar las reglas y códigos preestablecidos por la costumbre y los cánones de la Iglesia. Muy pocos pintores se atreven a innovar en los modelos pues los comitentes y patronos de pintura religiosa no suelen aceptar fácilmente el uso de licencias artísticas o innovaciones en los estereotipos que a través del tiempo se han ido consolidando.

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Autorretrato, 1550.

En su Autorretrato pintando una escena de devoción de 1555, vemos como Sofonisba conjuga su faceta de retratista con la de pintora de escenas religiosas. Probablemente sea una de las pocas veces en que se atreve a utilizar una imagen poco convencional de la Virgen que se inclina a besar a Jesús niño. Hay que recordar que se trata de una obra de juventud, de su primera etapa cremonesa. Por tanto, mucho antes de llegar a la corte española donde los criterios en pintura religiosa son mucho más rígidos.

También habría que considerar como algo singular el tratamiento de la obra titulada Madonna del’Itria que la pintora donó a la Iglesia de Paterno como legado personal, tras la muerte de su marido Fabrizio Moncada, en la que entremezcla la tradición local con su propia interpretación de un hecho religioso y en la que también hay que tener en cuenta del marido la elección de la temática y la ejecución de la obra de acuerdo con la información contenida en los documentos de donación del mismo.

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Madonna del ‘Itria. Iglesia de Paterno.

Las pocas obras religiosas, hasta ahora descubiertas, sobre esta pintora  cumplen sobradamente -según los expertos- los estándares al uso, y están dotadas de interés piadoso-religioso.

Las obras devocionales de Sofonisba no están dedicadas al espacio público sino que tienen un carácter más íntimo y representan escenas de tipo familiar. No se le conoce ningún crucificado o cualquier tipo de martirio. De hecho, como veremos en otras entradas en este blog, sus obras suelen reproducir modelos de pintores de la época que han tenido relación con ella en las diferentes etapas de sus obras pictóricas.

En la próxima entrada, Arte religiso II, concluiremos las pinturas de Sofonisba relacionadas con la religión.

 

Bibliografía utilizada: