La renovación artística del Quattrocento en Italia

Tras un milenio de decadencia surge, ya en el siglo XIV, en Flandes y en Italia central, un movimiento de renovación de las artes, que alcanzará su plenitud en la segunda mitad del XV y dura gran parte del XVI.

Los artistas italianos aplican la conquista técnica de la perspectiva a idealizar y expresar de modo arquetípico lo humano. Se tiende a identificar lo bello, lo natural, con lo divino, la perspectiva con lo perfecto, la visión geométrica con la contemplación. Miguel Ángel, por ejemplo, estaba convencido de que la imagen estaba ya allí, en el bloque del mármol; y lo que él debía hacer era liberarla de lo superfluo, hacerla visible a los ojos humanos en la forma que siempre había tenido.

Los trataditas proclaman que el artista debía tener amplios conocimientos de geometría, perspectiva, anatomía y otras disciplinas. Así la diferencia entre los artistas de la Edad Media y los del Renacimiento es, sobre todo, de orden intelectual. Los artistas, ahora, estudian, dan cursos en las Academias y publican.

Se consideró que lo mismo que en la naturaleza, existía una proporción en el cuerpo humano, y se intentó buscar un sistema de proporciones evaluadas en función de afinidades con las formas arquitectónicas o de cálculos estadísticos. Leonardo, en un tratado intenta fundir los dos métodos y establecer leyes geométricas complejas que garanticen la racionalidad del intento. Las novedades encontradas gracias a la arquitectura romana conservada sugerían otras soluciones y constituyen, hasta Leonardo, un curso de anatomía artística.

Dos focos artísticos italianos importantes en nuestra artista

Milán

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Hombre de Vitruvio, 1490, Academia de Venecia. Leonardo da Vinci

En Lombardía, el arte, aunque nutrido en lo florentino, emprende sus caminos particulares. En la arquitectura se manifestará un cierto gusto decorativo todavía reliquia del gótico. En lo artístico, Leonardo da Vinci (1452-1519) es la personalidad dominante. La amplia gama de su talento, pues fue además de genial artista, un teorizante del arte y un investigador científico y técnico. Piero Della Francesca es el maestro de la luz, que llega a identificar con el volumen de los cuerpos, y construir, gracias a ella, la unidad de la escena. Perusino (Roma y Mantua) es un técnico del paisaje, con fondos lejanos y luz suave.

Roma

La llegada de Carlos VIII a Florencia y la caída del gobierno de los Médicis, provocaron un desplazamiento de artistas. Muchos acudieron a Roma, donde Julio II había comenzado, con entusiasmo, la reconstrucción o renovación de monumentos prestigiosos y el acondicionamiento de la ciudad, que vuelve a su posición de capital del mundo cristiano.

Este gran momento de Roma, personalidades en el mundo de la pintura como Leonardo, Miguel Ángel, Rafael, Sansovino y Bramante se dan encuentro en la “Ciutat eterna”. Durante 30 años, Roma será la capital artística del mundo occidental. Una razón importante fue el robustecimiento de la autoridad pontificia y la poderosa personalidad de Julio II.

Material utilizado

Edwin Panofsky, Renacimiento y Renacimientos en el arte occidental. Madrid, 1975.

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Coliseo, Roma