Esta entrada es una síntesis de lo que hasta ahora ha girado la temática del blog.

La figura de Sofonisba Anguissola, una aristócrata, que compaginó su función como dama de la reina con su pasión por la pintura en la corte de Felipe II. Con esta gran artista redescubrimos a una mujer extraordinaria para su tiempo que fue olvida hasta hace apenas 40 años.

¿Por qué fue olvidada?

En vida fue reconocida y su fama e importancia como dama de compañía de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II y como retratista. Pero a su muerte se unieron varias circunstancias que conllevaron su olivido: al ser aristócrata, el ejercicio de la pintura se consideraba una muestra más de sus capacidades por lo que no cobraba, ni firmaba. En la corte coincidieron muchos artistas (barones) importantes que prevalecieron sobre ella en la historia. Hace 40 años a través de la investigación se halló documentación en la que cuadros atribuidos hasta el momento otros artistas se descubrió que eran de ella.

Ubicación de sus obras

En España encontramos obras suyas en el Museo del Prado. Entre América y el resto de Europa se sumarán un total de 50 cuadros. Encontramos obras atribuidas a Sofonisba, por ejemplo, en: Bérgamo, Budapest, Milán (Pinacoteca de Brera), Nápoles, Siena y Florencia. Por supuesto, que con el tiempo, el cuerpo de obras seguirá en aumento tras el interés que ha despertado en los últimos años.

Precedente para otras mujeres

Fue una gran retratista. Desde su formación en Italia bajo la tutela de su padre, ya fue orientada hacia este género. Sus rostros reflejan cercanía al espectador, consigue una afinidad psicológica con el modelo. Mantiene la majestuosidad del retrato oficial de la corte, pero a través de pequeñas anécdotas logra acercarlos al espectador.

Por atribuciones actuales a ella, se entiende que le hubiera gustado hacer los grandes temas de la época: religión, historia o mitología; pero no pudo ser ni por formación, ni por su condición de mujer. Junto a Durero ó a Rembrant es la artista que más autorretratos hizo; pues no estaba bien visto que buscase modelos. Es interesante analizar cómo se muestra en sus cuadros.
Según muchos analistas, se podría decir que aporta a la Historia del Arte el comienzo de una visión femenina. ¿Podría decirse que aporta una cuestión de género? No soy quién para decirlo, podría ser pero pienso que está a debate todavía.

Según Jorge Sebastián Lozano, cuya tesis doctoral fue sobre “Imágenes femeninas en el arte de corte español del siglo XVI“, nos dice que se suele aplicar la metáfora sensibilidad familiar porque retrata a sus hermanas y después a las damas de la corte. Según él, la cuestión no sería de género sino si  su finura ¿es condicionante de ser mujer o de su círculo?

He dicho antes “visión femenina” porque hay una mirada hacia las sirvientes y las ancianas a las que nadie presta atención, son un recurrente en su producción. Parece que SÍ hay un deseo de dignificar y hacer visible a la mujer y de reivindicar su papel en la historia.