De las Catedrales a los Palacios

VeneciaEl transito del Medioevo a la Modernidad estuvo dominado sobre todo por dos fenómenos culturales que marcaron decisivamente el espíritu de la época: el Humanismo y el Renacimiento. Se trataba, en un principio, de movimientos minoritarios en los que participaban grupos selectos, pero que estaban destinados a ejercer una influencia perdurable en la historia del occidente europeo.

Entre otras cosas este tránsito estará marcado por un proceso de secularización y un deseo de Reformas.

Humanismo

humanismoCon frecuencia tienden a confundirse Humanismo y Renacimiento. El Humanismo fue el cultivo apasionado de los clásicos latinos y griegos para aprender de ellos cultura y sabiduría antigua. Los humanistas rechazaban la “barbarie” de la escolástica medieval y propugnaban la piedad erudita, fruto de buena parte de la unión entre los saberes de la Antigüedad y el Cristianismo. Por ejemplo la “Academia Platónica creada por Marsilio Ficino (1433-1499) en la Florencia de Lorenzo el Magnífico, pretendía un renacimiento cristiano cuyos fundamentos fueran Platón y Cicerón, el Sermón de la Montaña y san Pablo.

Rasgos ideológicos del humanismo

  1. El antropocentrismo o consideración de que todo gira en torno al hombre frente al geocentrismo medieval.
  2. El deseo de la unidad política bajo un solo poder político que posibilita la aparición del Estado fuerte a la “medida de los tiempos modernos”, encarnando el ideal de las naciones bajo un solo soberano, y un sol poder religioso.
  3. Imitación de la lengua y el pensamiento de la literatura clásica grecolatina.
  4. La idealización y estilización platónica de la realidad. Se pinta la realidad mejor de lo que es, se la ennoblece (“nobilitare”). El arte humanista toma la materia popular y la selecciona para transformarla en algo estilizado e idealizado, de la misma manera que la novela pastoril recrea una vida campestre.
  5. Búsqueda de una espiritualidad más humana, interior, (devotio moderna, Erasmismo), más libre y directa y menos externa y material.

Renacimiento

renacimientoEl Renacimiento era un entusiasmo primero cultural y luego lingüístico y artístico por la Antigüedad clásica griega y romana, que además asumía también sus ideas y valores, y produjo pronto una impregnación paganizante en el modo de pensar y de vivir de ciertas gentes. Un sentido de “mundanidad laica” promovió la primacía de la realidad temporal y de la vida terrena. La cosmovisión renacentista era diametralmente opuesta a la medieval: frente al teocentrismo de antes, ahora el hombre fue el gran protagonista, la medida de las cosas y el patrón de todos los valores. Se puede decir que el Renacimiento es el ámbito cultural y vital donde florecerá tanto el humanismo como la primera burguesía de las ciudades.

El Renacimiento, con toda su multiplicidad, fue ante todo un movimiento, una Renovación de gran fuerza expansiva, más que como una Ruptura, tal como se interpretará en el siglo XIX por parte del liberalismo.

Retorno a la Antigüedad romana

Creación de Adán en la Capilla Sixtina por Miguel Ángel.
Creación de Adán en la Capilla Sixtina por Miguel Ángel.

El movimiento cultural que entonces despertaba volvió espontáneamente la vista a las raíces de su ser y su poder. La confusión del tiempo contribuyó a ello, y así nació el lema que sería típico de toda aquella época y todo aquel movimiento: ¡Vuelta a las fuentes! Pues todo ser, en sus orígenes, responde de forma más pura y perfecta a la voluntad de Dios creador. Y para Italia los orígenes se encontraban en la antigua Roma, pujante dominadora del mundo.

El arte renacentista

El término “Renacimiento” procede de la obra de Giorgio Vasari “Vidas de pintores, escultores y arquitectos famosos”, publicada en 1570, pero hasta el siglo XIX este concepto no recibe una amplia interpretación histórico-artística. El Renacimiento supone una nueva forma de entender el arte. Las artes liberales ya no están controladas por los gremios, sino bajo la protección de los príncipes y la burguesía. Nacen, así, los mecenas como los Médici en Florencia.

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“Vidas de pintores, escultores y arquitectos famosos”, Giorgio Vasari, 1570.

Se redescubre la arquitectura de Marco Vitruvio, el muro de carga y como cierre del espacio, la columna guarda una proporción entre la altura y la anchura, y el arco con la luz, se tiende a la horizontalidad y a la escala humana, para crear un espacio unitario. Reaparece el retrato, el desnudo, principalmente mitológico, y el paisaje, todo ello idealizado.

Fuentes: